La
entidad normalmente es considerada como un negocio en marcha, es decir, como
una operación que continuará en el futuro previsible. Se supone que la entidad
no tiene intención ni necesidad de liquidarse o de reducir sustancialmente la
escala de sus operaciones. Sí existiesen fundados indicios que hagan presumir
razonablemente dicha intención o necesidad, tal situación deberá ser revelada.
Realización
contable. - La contabilidad cuantifica, preferentemente en términos monetarios,
las operaciones que una entidad efectúa con otros participantes en la actividad
económica y ciertos eventos económicos que la afectan. Dichas operaciones y
eventos económicos deben reconocerse oportunamente en el momento en que ocurran
y registrarse en la contabilidad. A tal efecto se consideran realizados para
fines contables: a) las transacciones de la entidad con otros entes económicos,
las transformaciones internas que modifiquen la estructura de los recursos o de
fuentes o, Los eventos económicos externos a la entidad o derivados de las
operaciones de ésta, cuyo efecto puede cuantificarse razonablemente en términos
monetarios.
Periodo
contable. - La necesidad de tomar decisiones en relación con una entidad
considerada en marcha o de existencia continua, obliga a dividir su vida en
períodos convencionales. La contabilidad financiera presenta información acerca
de la actividad económica de una entidad en esos períodos convencionales. Las
operaciones y eventos así como sus efectos derivados, susceptibles de ser
cuantificados, se identifican con el Período en que ocurren: por lo tanto,
cualquiera información contable debe indicar claramente cl período al cual se
refiere.
Objetividad.
- Las partidas o elementos incorporados en los estados financieros deben poseer
un costo o valor que pueda ser medido con confiabilidad. En muchos casos el
costo o valor deberá ser estimado; el uso de estimaciones razonables es una
parte esencial en la preparación y presentación de estados financieros y no
determina su confiabilidad. Sin embargo, cuando una estimación no pueda
realizarse sobre las bases razonables. tal partida no debe reconocerse en la
contabilidad y por ende
en los estados financieros.
Importancia
relativa. - La información financiera únicamente concierne a la que es, en
atención a su monto o naturaleza, suficientemente significativa como para
afectar las evaluaciones y decisiones económicas. Una partida tiene importancia
relativa cuando un cambio en ella, en su presentación, valuación, descripción o
cualquiera de sus elementos, pudiera modificar la decisión de algunos de los
usuarios de los estados financieros.
Comparabilidad. - Las decisiones económicas basadas en la información financiera requieren en la mayoría de los casos, la posibilidad de comparar la situación financiera y resultados en operación de una entidad en períodos diferentes de su vida y con otras entidades, por consiguiente. es necesario que las políticas contables sean aplicadas consistente y uniformemente. La necesidad de comparabilidad no debe convertirse en un impedimento para la introducción de mejores políticas contables, consecuentemente cuando existan opciones más relevantes y confiables, la entidad debe cambiar la política usada y advertirlo claramente en la información que se presenta, indicando, debidamente cuantificado, el efecto que dicho cambio produce en la información financiera. Lo mismo se aplica a la agrupación y presentación de la información.